Resfriado y embarazo
A mis 37 semanas de gestación, éste es el tercer resfriado por el cual paso durante el embarazo. El primero ocurrió justo en las primeras semanas. Dicen que los embarazos siempre empiezan así, pero no encuentro ninguna prueba que demuestre la veracidad de este argumento. Ese resfriado en particular fue difícil de manejar. Inclusive llegué a perder la orientación después de un buen estornudo (recordemos que el sistema auditivo está relacionado con el centro de equilibrio). Para este momento no sabía si estaba embarazada, pero como estaba en la búsqueda, no tomé ningún tipo de medicamento. Los antibióticos en general están contraindicados durante el embarazo.
El segundo resfriado fue cerca de dos meses atrás, por allá por la semana 30. No fue tan severo, pero igualmente no tomé ningún medicamento. Solo vitamina C y gotas para la nariz. Aunque no presenté dolores musculares ni fiebre, la secreción nasal duró cerca de cuatro semanas.
Y esta semana empecé un nuevo resfrío. Éste en particular me resulta muy preocupante, porque estoy cerca de la fecha de parto. Mi capacidad respiratoria ya está reducida debido al espacio ocupado la bebé, este resfriado agrava la situación. Sin mencionar que ella estará expuesta a un ambiente contaminado siendo tan pequeñita. Y no puedo tomar nada que por lo menos alivie los síntomas, solo vitamina C y las gotas para la nariz. No tengo fiebre, por lo que no requiero ni siquiera acetaminofén, así que por lo menos en ese aspecto paso bien la mayor parte del día.
Lo problemático es dormir. Ya resulta difícil dormir en “condiciones normales”: No puedo dormir “boca arriba” (¡me asfixio!). Obviamente no puedo dormir “boca abajo”, . Y cuando me acuesto de lado, el peso de la barriga me obliga a usar una almohada debajo de la misma. Por si esto no fuera suficiente, la niña empieza a patear si no le gusta el lado en que me acosté. A estas alturas, el lado del cual duermo es regido por la fosa nasal obstruida, lo que significa que tengo que aguantar las pataditas hasta que ella se canse/acomode/ajuste o que yo me duerma. Y como mi vejiga también está reducida, tengo que levantarme en la noche, lo que significa volver a empezar la rutina de nuevo. En resumen, un resfriado y dormir embarazada en el último trimestre no conjugan.
Para aquellas embarazadas que están pasando por un resfriado, tengan paciencia. Vitamina C, descongestionador nasal, y si hay fiebre, acetaminofén. No busquen tomar antibióticos, ya que esto puede afectar al bebé.